Alexis Zapata es uno de los pocos empresarios en este país que conoce casi a la perfección el negocio del turismo.
Con más de 40 años involucrado, hoy día goza de los frutos de un arduo trabajo y se dedica a asesorar; lo hace de una manera tranquila, pues su más valioso producto, Panamá, ha completado los requisitos necesarios para ser un destino fascinante, lo que hace que pueda venderse fácilmente.
Antes no era así, recuerda el entrevistado, y le vienen a la memoria los días en que empezó a ser el representante de la empresa Ticabus en Panamá en la década de los 70.
En ese tiempo Costa Rica le llevaba la delantera a Panamá, pero él siempre soñaba con que lo nuestro “también fuera interesante” y trabajó por ello.
Diez años después de haber adquirido experiencia en el negocio, se lanzó a una aventura poco común en esos años; incursionó en una empresa que transportaría a turistas a distintas partes del país.
Esa aventura tendría un nombre que hoy en día es famoso en todo el istmo y en Latinoamérica, se trata de Viajes Arco Iris.
Para poder vender a Panamá en medio de una situación política inestable le tocó viajar mucho y vendía alojamientos en los pocos hoteles que había en la ciudad.
Nadie quería venir y, muy por el contrario, había miles de panameños que sí les gustaba viajar afuera, por ello el negocio comenzó siendo emisor.
Los destinos más buscados eran Orlando y Colombia, Ecuador y Perú, inclusive Viajes Arco Iris era la única compañía que enviaba gente a Miami.
Como la aerolínea Copa no tenía el crecimiento que tiene ahora, la gente se trasladaba mucha vía terrestre y toda Centroamérica estaba cubierta por el negocio.
Luego de la invasión, todo cambió y la empresa tuvo la libertad de poder adquirir más buses para el transporte.
“Como éramos una empresa pequeña sobrevivimos, pero muchas otras terminaron cerrando y al finalizar la situación política con la invasión, nos posicionamos como uno de los mejores”, manifestó.
Tres años después se iniciaron los vuelos privados procedentes de España con turistas que visitaban Contadora. Más tarde, vino el ferri de Colón a Cartagena; en ambos Zapata fue el operador.
Conjuntamente con Copa se creaban paquetes con el lema “Panamá gratis” para quienes viajaban a Costa Rica y que podían pasar uno o dos días en Panamá con alojamiento y comida incluida en el pasaje aéreo.
Todo esto y mucho más hicieron Zapata antes de que Panamá fuera el país de moda.
Hoy la situación es más sencilla, se crean paquetes que son promovidos por agentes de viajes internacionales y ahora ese operador no busca turistas, porque el turista busca primero a Panamá.
“La ventaja de Panamá es que ya se vende sola”, dijo el entrevistado y hay más facilidad que antes.
En el periodo de 2008-2009, escaseaban los sitios para alojarse. Siendo el dueño de Viajes Arco Iris se le hacía difícil alojar a sus clientes, por lo que decidió adquirir un hotel que pudiera suplir esa necesidad y al mismo tiempo cumplir otro de sus sueños.
Este es el hotel Las Huacas, que en febrero abrirá sus puertas con una moderna renovación porque, según cuenta Zapata, apenas estamos comenzando a ver brillar el Panamá que está de moda.




