Más de cien mil dólares fueron destinados para la edificación de nuevos hospedajes, paneles solares y transporte marino. Hoy, la reserva ecológica está equipada para ofrecer todas las facilidades a sus visitantes
Las áreas protegidas son espacios naturales que ofrecen a los visitantes oportunidades de esparcimiento para el regocijo o quienes quieran encontrarse a sí mismos.
En Coiba, por ejemplo, uno puede realizar todas las actividades imaginables para el deleite de un espíritu aventurero. Hay playas soleadas, arenosas, con manglares, con fangales; ríos con vegetación, senderos naturales, bosques y montañas de mediana elevación. También un conjunto de más de treinta islas, islotes, lagunas y otras formaciones marinas para observar, recorrer, navegar y hasta bucear. Pero hacia abajo de la superficie marina, también se ofrece un panorama digno de ser recorrido. Las depresiones ofrecen un conjunto de formaciones como canales, estructuras de corales y barreras de arrecifes que brindan un espectáculo a los nadadores. De igual manera la biodiversidad con especies endémicas, migratorias y otras que son huéspedes de este archipiélago. Pero para el desarrollo de cualquier actividad o visita, el turista requiere de ciertas facilidades que le permitan desenvolverse con tranquilidad, seguridad y dedicar su atención a contemplar la belleza escénica.
Por esto, en el Parque Nacional Coiba, se ha iniciado un programa de edificación que posibilitan el acceso turístico y brindan seguridad. Uno de los primeros esfuerzos ha sido transformar totalmente el sistema eléctrico y la instalación de paneles solares que reducen el consumo de la energía. A un costo de $28 mil 500, se ha acondicionado toda la estructura para dar seguridad de fluido eléctrico y aprovechar una fuente no renovable. También se adecuó varias cabañas de albergues para turistas por un valor de $47 mil 700.
Esta facilidad fue financiada por la Autoridad del Turismo de Panamá a un costo de $62 mil. Santiago Rojas, administrador del PNC, informó que estas instalaciones permitirán a los turistas desarrollar sus actividades con normalidad y facilitará la atención que les brindan los guardaparques. El Parque Nacional Coiba, es el área protegida más amplia que existe en el país y es quizás la más completa por la multiplicidad de accidentes y ecosistemas con que cuenta y que estos posibilitan a la población nacional y los turistas una riqueza de lugares para estar en conexión con la naturaleza y su biodiversidad. En 2010 el PNC tuvo 8 mil 388 visitantes entre estudiantes, visitantes nacionales y turistas extranjeros. Y se recaudó la suma de 165 mil 311 balboas con 30 centavos en concepto de derecho de entrada.
En Coiba, por ejemplo, uno puede realizar todas las actividades imaginables para el deleite de un espíritu aventurero. Hay playas soleadas, arenosas, con manglares, con fangales; ríos con vegetación, senderos naturales, bosques y montañas de mediana elevación. También un conjunto de más de treinta islas, islotes, lagunas y otras formaciones marinas para observar, recorrer, navegar y hasta bucear. Pero hacia abajo de la superficie marina, también se ofrece un panorama digno de ser recorrido. Las depresiones ofrecen un conjunto de formaciones como canales, estructuras de corales y barreras de arrecifes que brindan un espectáculo a los nadadores. De igual manera la biodiversidad con especies endémicas, migratorias y otras que son huéspedes de este archipiélago. Pero para el desarrollo de cualquier actividad o visita, el turista requiere de ciertas facilidades que le permitan desenvolverse con tranquilidad, seguridad y dedicar su atención a contemplar la belleza escénica.
Por esto, en el Parque Nacional Coiba, se ha iniciado un programa de edificación que posibilitan el acceso turístico y brindan seguridad. Uno de los primeros esfuerzos ha sido transformar totalmente el sistema eléctrico y la instalación de paneles solares que reducen el consumo de la energía. A un costo de $28 mil 500, se ha acondicionado toda la estructura para dar seguridad de fluido eléctrico y aprovechar una fuente no renovable. También se adecuó varias cabañas de albergues para turistas por un valor de $47 mil 700.
Esta facilidad fue financiada por la Autoridad del Turismo de Panamá a un costo de $62 mil. Santiago Rojas, administrador del PNC, informó que estas instalaciones permitirán a los turistas desarrollar sus actividades con normalidad y facilitará la atención que les brindan los guardaparques. El Parque Nacional Coiba, es el área protegida más amplia que existe en el país y es quizás la más completa por la multiplicidad de accidentes y ecosistemas con que cuenta y que estos posibilitan a la población nacional y los turistas una riqueza de lugares para estar en conexión con la naturaleza y su biodiversidad. En 2010 el PNC tuvo 8 mil 388 visitantes entre estudiantes, visitantes nacionales y turistas extranjeros. Y se recaudó la suma de 165 mil 311 balboas con 30 centavos en concepto de derecho de entrada.
Fuente: La Estrella.com.pa
Autor: ModestoTuñón




