Conserva innumerables huellas que nos describen la historia de una antigua civilización. Las piedras pintadas o petroglifos son los vestigios que dejaron nuestros antepasados.Aquí en los últimos 100 años, se han descubierto muchas piezas arqueológicas, que tratan de develar el misterio de las antiquísimas civilizaciones que poblaron las faldas del Volcán Barú. Se estima que este pueblo era sedentario. Sin embargo, sus trabajos hechos de piedra y oro, nos muestran de la destreza artística de sus habitantes.
En 1947 fueron halladas las primeras piezas, cuando un árbol se cayó y aparecieron grandes piedras en forma de barril, de allí el nombre que se le dio a éste lugar. Al ir recorriendo Sitio Barriles observamos: extraordinarias estatuas de más de dos metros de alto, talladas en moles de piedra con el único propósito de afirmar su cultura. Además trípodes de cerámica, ásperos pisos rectangulares, de fundaciones masivas, de eslabones de piedras y columnas acompañadas de un sinnúmero de piezas de cerámicas y tiestos diseminados por todo el complejo cultural.Y para cerrar con broche de oro, que mejor manera que disfrutando con una rico y caliente chocolate en el Mirador Alan-Her por cortesía de Rumbo Tours.
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