Artistas ponderan la musicoterapia

El Panama Jazz Festival, este año, fue recibido con más entusiasmo por un grupo de especialistas, los musicoterapeutas. Ellos agradecen la oportunidad que les brinda la Fundación Danilo Pérez en la X versión del festival para informar a la comunidad acerca de las bondades de la musicoterapia.

Una de las que tuvo la oportunidad de hablar sobre el tema, en Ciudad del Saber, fue Melanie Taylor. Ella es escritora, violinista y musicoterapeuta. Es docente en la Universidad Especializada de Las Américas (Udelas), donde dicta esa disciplina.

La musicoterapia cumple una importante misión en el ámbito educativo, terapéutico y también es excelente para relajarse.

En el taller que dictó, Melanie destacó que en musicoterapia hay métodos activos y pasivos. En los activos, el cliente debe participar haciendo música o una actividad no verbal con música. En los pasivos solo la escucha, con distintos fines. Por ejemplo, el canto en grupo, como actividad terapéutica, suele usarse con pacientes que han sufrido derrames, los que tienen dificultades respiratorias y aquellos con demencia, puesto que facilita el desarrollo de la articulación, el ritmo y control de la respiración y a la vez ayuda a la socialización y aumenta la conciencia de que no se está solo.

En cuanto a tocar instrumentos, explicó que esto propicia una mejor coordinación fina y gruesa en pacientes con problemas motores, trauma neurológico o craneal o con una enfermedad prolongada. Si es en grupo, permite alternar momentos de liderazgo con otros roles. Las actividades rítmicas favorecen el mejoramiento del rango de movilidad, la agilidad, la fuerza de las articulaciones, el balance, la coordinación, el modo de andar y la relajación.