Patrimonio histórico

Una verdadera curiosidad y un patrimonio histórico de la humanidad son los retablos que se mantienen casi intactos en la iglesia colonial de San Francisco de la Montaña, en la provincia de Veraguas, construida por españoles e indígenas durante la colonización del istmo panameño.

Para los veragüenses, por estos trabajos se guarda el mayor respeto, por ser una comunidad católica, y para ello se les da la mejor atención y valor a las piezas que componen este altar, que simboliza la fe que dejaron los primeros colonizadores españoles.

La historia indica que con la llegada de los conquistadores a tierra firme y al descubrir la ciudad de Belén, en la zona norte del distrito de Santa Fe, los colonizadores viajaron y atravesaron la cordillera central, llegaron hasta Santa Fe. De allí bajaron en busca de oro y descubrieron San Francisco, donde se establecieron y construyeron este templo.

Pese a que a estos retablos han tenido que realizarles trabajos de restauración, aún guardan muchas partes originales y es por ello que son un patrimonio histórico de la humanidad.

La comunidad sanfranciscana ha sido siempre celosa y custodia este curioso patrimonio, que contiene muchos mensajes de los primeros religiosos que llegaron al istmo centroamericano.

Se piensa que estos retablos en la iglesia colonial de San Francisco pudieran ser los más antiguos de América. Están llenos de mensajes religiosos, tal como lo establece la Biblia.

Las imágenes de los retablos y en el altar son originales y algunos restauradores han dejado casi todo para que no pierdan su autenticidad, lo que hace que muchas personas católicas de todas partes del mundo lleguen aquí para visitar este monumento, que es parte de la cultura panameña.

Fuente: día a día