Ocueños mantienen vivas las tradiciones

El tradicional matrimonio campesino, que se realiza en el marco del Festival Nacional del Manito de Ocú, provincia de Herrera, constituye una celebración religiosa y cultural considerada única en su clase y en la que se promueve el respeto y el valor de la familia.

Es por ello que todos los años más de una docena de jóvenes parejas de todo el distrito de Ocú aspira a encabezar esta boda campesina, que constituye uno de los principales atractivos de la actividad.

Durante el festival folclórico resaltan las costumbres y tradiciones del campesinado autóctono de las tierras ocueñas, es decir, el manito.

Este término no es más que la simplificación del término hermano, comentó el folclorista Olmedo Carrasquilla.

“Manito era el término con el cual el campesino saludaba al hermano, al amigo o al camarada”, agregó el también periodista.

UNIÓN

Este año la pareja conformada por Noriel Peralta y Yarelis González, oriundos del corregimiento de Llano Grande de Ocú, unieron sus vidas en el tradicional enlace celebrado en la iglesia San Sebastián, oficiado por el párroco Daniel Mora.

El educador Antolín Montilla, presidente del cuadragésimo tercer Festival Nacional del Manito, dijo que la boda campesina constituye una de las más auténticas tradiciones de este pueblo.

“Es una remembranza de antaño, que aún se conserva en esta comunidad herrerana”, afirmó.

Montilla explicó que tres meses antes del festival, 18 parejas se inscribieron para casarse y que fue mediante un sorteo por medio del cual se escogió a Noriel y a Yarelis.

Informó que el día del escogimiento de la reina del festival es cuando se efectúa el sorteo de todas las parejas que quieran contraer matrimonio.

Aclaró que las parejas aspirantes deben estar casadas por lo civil, además de profesar la fe católica y mantener una relación estable, “porque este es un matrimonio real y no ficticio”.

Pero el folclorista Carrasquilla indicó que en sus inicios el enlace campesino era una simulación, aunque desde hace aproximadamente 30 años es real.

FESTIVAL

En los últimos 43 años, el poblado de Ocú ha sido visitado por miles de personas que año tras año son atraídas por la oferta folclórica que se ofrece en este evento, que en sus inicios se conoció como la fiesta de Santa Rosa y que después fue dedicada al cumpleaños de Cándido Aizprúa, el niño que nació a las 3:00 a.m. del 4 de septiembre de 1958, en un rancho de las Flores de Ocú, completando el millón de habitantes del país.

Carrasquilla indicó que fue entonces cuando en 1967 un grupo de educadores se unió para celebrar esta fiesta, a la que denominaron Festival del Manito, en honor al hombre del campo.

Fuente: prensa.com